Cine Raro.es

El ciudadano ilustre

Gran comedia argentina sobre la vuelta de un escritor consagrado a su pueblo del cual salió a los 20 años y no regresó desde entonces.
Daniel Mantovani, galardonado con el Premio Nobel de Literatura, pero hastiado de la fama y escéptico ante el reconocimiento de las instituciones (lo cual convierte su arte en inútil en su pretensión agitadora), pasa sus días en Barcelona rechazando participar en actos de reconocimiento o promoción por todo el mundo cuando de repente un día decide, sin explicación clara, aceptar la invitación del alcalde de Salas en la Argentina, para ser nombrado ciudadano ilustre.
A partir de su llegada al pueblo, el intelectual se verá envuelto en todo tipo de actos ridículos, los cuales tolerará con mucha pero decreciente paciencia.

La película exprime bastante (quizás no a fondo) la comicidad del intelectual comprometido con la creación rodeado de homenajes horteras y demandas indeseables tanto particulares como municipales. Pero El ciudadano ilustre termina dando la impresión de que se podía haber llevado más allá la situación de esperpento, quizás involucrando en el ridículo al propio personaje, demasiado bien tratado por los autores, que solo le critican en boca del cacique del pueblo. Porque realmente no cuadra que un Premio Nobel se preste a hacer el payaso en lugares que le repelen, si no fuera por un motivo de deuda sentimental o romántico, lo cual tampoco queda claro aunque se supone. Tenemos por tanto a un sabio laureado quejándose de participar en festejos absurdos que voluntariamente tolera.

Tampoco me gustó que, lamentablemente, la película tiene moraleja. Lo que podría quedar muy bien como el intelectual que se revela como estúpido (a mi me lo pareció), termina siendo un alegato proglobalización en boca de un elemento adoptado y patrocinado por el sistema económico y político:

Obvio que Daniel Mantovani es un lobo estepario como el de la novela de Hess, no un común mortal satisfecho de placeres mundanos, cacerías nocturnas de cerdos y concursos de pintura vergonzantes como el de Salas, pero el alineamiento ideológico de los autores Cohn y Duprat parece más que evidente, panfletario: sentir apego a tu tierra apesta. A qué les suena este ideal nomádico?

Toda esta ideología descaradamente expuesta en la comedia, mucho más contagiosa por tratarse de humor, dejará satisfecho al público progre, que somos casi todos tras décadas de adoctrinamiento mediático, al comprobar que estamos en el camino correcto, que formamos parte de la creciente mayoría que reniega de las tradiciones y dedica su ocio al consumo en centros comerciales de grandes metrópolis en el firme convencimiento de nuestra superioridad social.


"El ciudadano ilustre.avi" [1.62 Gb]

Dady Brieva en El Ciudadano ilustre